El año de las dificultades

Estamos concluyendo un año difícil que en definitiva pudiéramos calificarlo como el año de las dificultades, comenzando con las hordas fascistas que accionaron quemando compatriotas, acarreando como consecuencia más de 100 asesinados. Con el llamado a la Asamblea Nacional Constituyente se derrotó la violencia inusitada en las calles y se logró la tan anhelada paz, gracias al fervor patrio de más de 8 millones de ciudadanos. Luego, se realizaron las elecciones de gobernadores con un triunfo contundente del chavismo, y para cerrar con broche de oro, la Revolución Bolivariana arrasó en las elecciones de alcaldes.

El imperialismo y la burguesía criolla no cesan en su arremetida contra el pueblo. Acentuaron la guerra económica, bloqueando económica y financieramente a la nación, y todos los días aumentando inusitadamente los productos de primera necesidad. Este fin de año se convirtió en un acto de gallardía, debido a la resistencia por parte de las familias venezolanas, producto del saboteo, el acaparamiento y la especulación. El pueblo asumió el compromiso patrio y revolucionario por encima de perniles, juguetes, bebidas alcohólicas y nuestras inolvidables hallacas. A pesar del ataque del imperio yanqui, de los apátridas que pretenden entregar nuestra nación y sembrar el odio, a las familias venezolanas en este diciembre nos faltaron a muchos las históricas hallacas; pero compartimos en familia, con dignidad, con amor, con lealtad patria, porque entendemos que resistiendo venceremos, apoyando al que más necesite, al que entiende que la Patria es familia y que tenemos una gran familia, libre y soberana, la Patria.

Cuando termine el año, y nos demos un abrazo fraterno y amoroso, debemos desear que el próximo año se convierta en un año de ofensiva revolucionaria por el socialismo, para que el pueblo, junto a la clase trabajadora, derrote a los protagonistas de la guerra económica.

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Tremenda paliza

Como decimos en el argot beisbolístico, tremenda paliza propinó el chavismo el domingo pasado en las elecciones municipales a la oposición y al imperialismo. Debemos decir de nuevo, qué nobleza la de nuestro pueblo, cómo, a pesar de las dificultades, con la guerra económica, la inflación inducida, especulación, acaparamiento y cierre de comercios, sigue el pueblo expresando plena confianza en la Revolución Bolivariana. Ahora bien, a pesar del estruendoso triunfo, debemos analizar comparativamente las elecciones municipales realizadas en el 2013, cuya abstención fue de 41,64%, y estas (2017) de 52,68%; esto tiene doble lectura. Por un lado, los distintos partidos de la derecha que llamaron a la abstención y un sector de la sociedad que manifiesta descontento por la situación económica, esperando que el Gobierno tome medidas contundentes contra el desenfreno inusitado de los precios.

Con el triunfo en 308 alcaldías, es el momento propicio para que los alcaldes gobiernen junto al pueblo, que le den preponderancia al Poder Popular, a través de los Consejos Comunales, las Comunas y permitan acentuar la democracia participativa y protagónica, para la profundización del socialismo. En esta coyuntura, los alcaldes Bolivarianos deben salir a la calle junto al Poder Popular para combatir a los empresarios y comerciantes que pretenden ahogar de hambre al pueblo. Juntos, Poder Popular y Gobierno municipal, deben actuar con mucha fuerza para comenzar a derrotar la guerra económica.

Esta nueva victoria popular demuestra definitivamente la vocación democrática del pueblo venezolano, que decidió por la consolidación de la paz, por la defensa de la soberanía y por el socialismo. Definitivamente, en esta tierra de libertadores se sembró una gran conciencia revolucionaria; entiendan: no hay vuelta al pasado oprobioso, así que seguiremos llenándonos de gloria por la Patria socialista.