Tremenda paliza

Como decimos en el argot beisbolístico, tremenda paliza propinó el chavismo el domingo pasado en las elecciones municipales a la oposición y al imperialismo. Debemos decir de nuevo, qué nobleza la de nuestro pueblo, cómo, a pesar de las dificultades, con la guerra económica, la inflación inducida, especulación, acaparamiento y cierre de comercios, sigue el pueblo expresando plena confianza en la Revolución Bolivariana. Ahora bien, a pesar del estruendoso triunfo, debemos analizar comparativamente las elecciones municipales realizadas en el 2013, cuya abstención fue de 41,64%, y estas (2017) de 52,68%; esto tiene doble lectura. Por un lado, los distintos partidos de la derecha que llamaron a la abstención y un sector de la sociedad que manifiesta descontento por la situación económica, esperando que el Gobierno tome medidas contundentes contra el desenfreno inusitado de los precios.

Con el triunfo en 308 alcaldías, es el momento propicio para que los alcaldes gobiernen junto al pueblo, que le den preponderancia al Poder Popular, a través de los Consejos Comunales, las Comunas y permitan acentuar la democracia participativa y protagónica, para la profundización del socialismo. En esta coyuntura, los alcaldes Bolivarianos deben salir a la calle junto al Poder Popular para combatir a los empresarios y comerciantes que pretenden ahogar de hambre al pueblo. Juntos, Poder Popular y Gobierno municipal, deben actuar con mucha fuerza para comenzar a derrotar la guerra económica.

Esta nueva victoria popular demuestra definitivamente la vocación democrática del pueblo venezolano, que decidió por la consolidación de la paz, por la defensa de la soberanía y por el socialismo. Definitivamente, en esta tierra de libertadores se sembró una gran conciencia revolucionaria; entiendan: no hay vuelta al pasado oprobioso, así que seguiremos llenándonos de gloria por la Patria socialista.

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Alcaldías vs. Poder Popular

El 10 de diciembre vamos a otro proceso electoral, en este caso de las Alcaldías. La elección número 24 desde la instauración de la Revolución Bolivariana, la ocasión es pertinente para caracterizar estas instituciones. Si las mismas siguen siendo fiel reflejo del pasado, del viejo Estado capitalista, o si durante estos 18 años de Revolución, quienes las han dirigido han logrado algún cambio de esas estructuras amorfas, verticalistas y burocráticas. Pudiéramos también preguntarnos: ¿En qué han ayudado para fomentar o construir el Poder Popular en sus Municipios?, ¿Se le ha dado participación a los consejos comunales o a las comunas en el poder municipal?

Por eso es absolutamente pertinente, en medio de esta coyuntura política, de asedio permanente por parte de la burguesía apátrida y del imperialismo, no signarnos a lo meramente electoral, sino más bien, impulsar como única salida ante esta arremetida de los enemigos de la Patria, la profundización de la Revolución Bolivariana para la construcción del socialismo.

Este debe ser el planteamiento de los Alcaldes y Alcaldesas bolivarianos, deberían tener un programa que conlleve al derrumbe de las viejas estructuras capitalistas municipales, los gobiernos a escala municipal son contrapuestos a los espacios territoriales donde tienen lugar el gobierno popular, trátese de un consejo comunal o una comuna, esto es expresión del poder municipal vs. el poder participativo y protagónico, los cuales se enfrentan uno contra otro.

Lo que está en juego es mucho más que una Alcaldía, es la Patria, es la Revolución, es el socialismo. Ante las amenazas que vivimos, en medio de un campo minado con la subida inusitada de los precios, utilizando el dólar de guerra. La población manifiesta desesperación, pero resiste contra el imperio y contra la burguesía, debemos tomar medidas ejemplarizantes contra los responsables de esta guerra criminal.

Reivindiquemos el socialismo

El pasado 7 de noviembre, se cumplieron 100 años de la revolución soviética, conocida como la revolución bolchevique, primera revolución socialista del mundo, primer Estado obrero, 70 años de duración. A partir de 1989 se desintegró la otrora Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Pudiéramos resumir que esto fue producto, entre otros componentes, también por lo que caracterizó León Trotsky en cuanto a la conformación de una casta burocrática, convirtiéndose en una nueva burguesía. Él fue uno de los líderes fundamentales de esa hermosa revolución, constructor de los llamados soviets (órganos del poder obrero y campesino) y del Ejercito Rojo.

A raíz de esta derrota, y con la caída del muro de Berlín como símbolo de la otrora Europa del este socialista, nos afirmaron que esto era el fin de la historia. El socialismo no tenía razón de ser, el capitalismo es la única salida a favor de la humanidad. ¡Tamaña locura! Cuando lo que han hecho es destruir a los pueblos, un sistema que está en crisis aguda y estructural. Para ese momento, nos quedaba como último bastión la Cuba socialista que, con su puño en alto, sigue luchando dignamente por el socialismo.

A partir de 1999, el panorama político cambió, revivió de nuevo la lucha por el socialismo con la aparición de la Revolución Bolivariana, convirtiéndose en una referencia mundial, sobre todo en Latinoamérica y el Caribe.

A pesar de las dificultades y de los embates recibidos por parte del imperialismo contra el proceso bolivariano, sigue creciendo y consolidándose los derechos sociales y políticos, teniendo como uno de sus ámbitos victoriosos la educación pública, gratuita y de calidad, donde nuestros muchachos tienen recursos didácticos totalmente gratuitos. Se viene acentuando la participación popular a través de los comités locales de abastecimiento y producción. ¡Viva el Socialismo!

El camino es la Constituyente

En los últimos días, la Asamblea Nacional Constituyente ha recibido una andanada de críticas hasta el punto de señalar que prácticamente no hace nada, quienes piensen de esta manera tienen una visión sesgada, o es que creen que la ANC tiene una varita mágica para resolver todos los problemas, pues se equivocan. Tampoco debemos dejar todas las acciones políticas en manos del presidente Nicolás Maduro, los gobiernos locales deben accionar contra la guerra económica, tenemos una Ley de Precios Justos que, si bien es cierto que debemos actualizar, podemos darle aplicabilidad, este acompañamiento debe ser con el Poder Popular, con la organización de la Clase Trabajadora y el Gran Polo Patriótico, entonces, ¿qué esperamos?, no podemos dormirnos en los laureles o vamos a esperar que “Papá Estado” resuelva todo.

Estamos dando pasos por el camino de la Constituyente, con la instalación de la ANC logramos la tan anhelada paz, la cual está en proceso de consolidación con el triunfo contundente en el proceso electoral de gobernadores. Todo esto es producto de la relación con el pueblo, porque estamos otorgándole y respetando sus derechos y el soberano manifiesta contundente fidelidad con la Revolución Bolivariana.

Nos querían llevar a una guerra civil y logramos frenarlos, derrotando a la burguesía, al fascismo y al imperialismo yanqui, esto expresa que se activó la fuerza constituyente del pueblo, con gran capacidad de movilización. El chavismo se ha convertido en mayoría, una vez más.

Ahora debemos consolidar nuestra independencia, construyendo un nuevo modelo productivo postpetrolero, lo cual va a marcar una nueva etapa de la Revolución, que no es otra que la construcción del socialismo, en donde el Poder Popular debe jugar su rol protagónico y la clase trabajadora debe asumir su papel histórico como clase para dirigir el nuevo modelo productivo, el Socialista Bolivariano.

18 a 5

Comenzó la temporada de béisbol profesional, y uno de sus primeros juegos concluyó con el marcador 18 a 5, como decimos en el argot beisbolístico: tremenda paliza le propinamos a la oposición el pasado 15 de octubre, en el proceso electoral de las gobernaciones, esto expresa que las fuerzas de la Revolución Bolivariana siguen intactas y en constante crecimiento.

En las pasadas elecciones del 30 de julio para la elección de la Asamblea Nacional Constituyente se logró un primero y anhelado objetivo, la paz, el resultado del pasado domingo con una participación masiva de más de 11 millones, conlleva a la consolidación de la paz, aunque una vez más la tozuda oposición vuelve a vociferar: ¡Fraude! Yo les preguntaría: ¿Hubo fraude en los estados donde ustedes salieron victoriosos?

Los observadores internacionales ya reconocieron los resultados y señalan que hubo perfecta coincidencia entre la papeleta y el voto automático, entonces, ¿seguirán hablando de fraude?

A pesar de la desfachatez de la derecha, lean esto: “Uno va a una elección a ganar o a perder, mis queridos hermanas y hermanos nosotros, responsablemente, perdimos y eso hay que respetarlo…”, esto lo dijo el otrora gobernador de Lara. ¿Qué tal?

Y esta otra perlita: “Considero que la oposición no respondió al pueblo como debió. Si dicen que hubo fraude, pues que lo verifiquen con sus actas en cada mesa, teníamos testigos en cada una de las mesas…” palabras del Chúo Torrealba. Andan más enredados que un kilo de estopa.

Este proceso electoral evidenció el talante democrático del pueblo venezolano, que, a pesar de las dificultades, sigue respondiendo con sentido patrio y con alta conciencia a favor de la Revolución Bolivariana, ejerció su derecho al sufragio para consolidar la paz, contra el imperialismo y sus intentos intervencionistas. Demostramos al mundo que aquí no hay dictadura, más bien una auténtica democracia, que construye el Socialismo a la Bolivariana.

Constituyente educativa

Estamos en tiempos de Constituyente, tiempos de Revolución, tiempos de socialismo a la bolivariana, tiempos de la Asamblea Nacional Constituyente, la cual aprobó recientemente y de manera unánime el decreto para el impulso de la Constituyente Educativa, cuyo planteamiento nos lleva a una remembranza del año 1999 cuando se impulsó a través del Frente Constituyente de la Educación, Movimiento Base Magisterial y otros movimientos de base, el debate nacional que conllevó a la elaboración de propuestas que quedaron enmarcadas en la actual Constitución, entre ellas: la dignificación del docente, la educación concebida como un derecho humano y la estabilidad de la profesión docente.

Pero el proceso constituyente no solo quedó plasmado en la actual Constitución, sino que, a partir de ahí, se construyó todo un andamiaje que se resume en la concepción del Sistema de Educación Bolivariana, esta entendida como un continuo humano, de interacción con los ejes del saber, hacer y convivir, para el desarrollo del ser social soberano, la educación para la descolonización, la desfragmentación del conocimiento, una educación popular para la formación permanente, por y para la vida, para el acceso de todos, para el desarrollo de la sociedad y para la mayor suma de felicidad.

Hoy nos encontramos en una segunda etapa de la Constituyente Educativa, cuyas propuestas ya han venido surgiendo de diferentes debates y encuentros del movimiento estudiantil, de los trabajadores de la educación y de la comunidad en general. Entre ellas la necesidad de constitucionalizar los estudios de postgrado, partiendo de la experiencia de la Micro-misión Simón Rodríguez, se plantea la necesidad de una nueva cultura del trabajo, que convierta a la escuela en una escuela productiva, bajo el principio rodriguiano del “Aprender Haciendo”, para contribuir al desarrollo del modelo productivo socialista por y para el trabajo liberador.

Con alegría y en Paz

Esta semana se iniciaron las clases en la Educación inicial y primaria, más de 4 millones de muchachos y muchachas, con su uniforme colorido, se incorporaron a sus actividades con alegría y en Paz, a pesar de las dificultades, de las amenazas injerencistas por parte del imperialismo yanqui y de la guerra económica, seguimos manteniendo la educación pública, gratuita y de calidad, solo posible en Revolución Bolivariana.

La Educación Bolivariana no solo es gratuita como producto de la desaparición del cobro de matrícula, sino porque también se le otorgan recursos para el aprendizaje a nuestros educandos como las canaimitas, la colección bicentenaria, de igual manera los morrales escolares, el Gobierno ha entregado 930 mil bonos escolares de Bs 250 mil, que están adjudicados a 3 millones de familias.

Este año escolar se comienza con el impulso de la transformación pedagógica, específicamente con el nuevo plan de estudios en la educación media, cuya concepción obedece al avance de la integración de las áreas del conocimiento, aplicando la interdisciplinariedad, en donde los docentes planifican de manera conjunta, integral y sistémica, con un clima escolar de orientación y convivencia y el impulso del estudio con el trabajo, para la producción.

Este martes, la Asamblea Nacional Constituyente aprobó el decreto de la Constituyente Educativa, para encaminar propuestas que surgen del debate en el seno de las universidades, escuelas y liceos, entre ellas que la nueva Constitución tenga un capítulo dedicado a la educación, la escuela se convierta en una escuela productiva, centrada en el pensamiento Robinsoniano del “Aprender Haciendo”, y se construya un modelo de gestión escolar con la participación del Poder Popular que permita romper con la Venezuela rentista petrolera para continuar la construcción de la Venezuela productiva socialista.